Carta a un dictador
Buenos días Señor Dictador. ¿Cómo está Usted? Supongo que bien.
Quien realmente está mal es su pueblo y por eso le escribo esta carta que no creo que aprecie y seguramente la rompa sin acabar de leerla.
Yo soy un niño que ha nacido en un país que vive en paz y democracia. Donde todos somos iguales ante la ley, sin importar la raza o el color de la piel de las personas, la religión, el sexo……
Es su país todos los ciudadanos deberían tener los mismos derechos que nosotros y poder disfrutar de un país en paz y libertad. Usted es un obstáculo para ello, así que debería dimitir y convocar unas elecciones para que la gente pueda decidir quien quiere de representantes.
La paz y la libertad son dos bienes que todas las personas deberían tener, sin contar con su país de origen. Creo que nadie puede decidir el destino de un país sin contar con su pueblo, como es en su caso.
Aunque yo sea un niño, le recomiendo que piense mas en su país y menos en su bienestar.
Sin mas que decirle, se despide de Usted con un cordial saludo
Jorge Mella Castrillón
